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Tiempo atrás, en el post “El Servicio musical que necesitas para el día soñado”, hablábamos de cómo elegir para la boda un repertorio musical actual y en sintonía con tus gustos personales. Hoy nos centramos en una de las partes más solemnes de la boda: la ceremonia. En Tendencias de Bodas somos conscientes de lo importante que es la elección de las canciones que sonarán en cada momento y por eso hemos contactado con el Pianista Alexander Camacho, un profesional que nos ayuda a traerte estos consejos básicos para programar y elegir la música de la ceremonia de bodas. ¡Toma nota!

  1. En una ceremonia de bodas se puede interpretar música de muchos estilos diferentes, desde la canción de ópera al musical, del jazz a la banda sonora, pasando por la canción popular o la pop. Lo más habitual es que los programas musicales sean heterogéneos y variados: un Ave María, un aria de Bach o de Mozart, tal vez una canción de Sarah Brightman, Bocelli o de Il Divo, El Mago de Oz, o tal un tema instrumental. Las posibilidades son casi infinitas.
  2. Si tiene una ceremonia religiosaes imprescindible consensuar el programa musical con el párroco que vaya a oficiar la ceremonia y contar con su total aprobación. Este consejo puede resultar obvio, pero a veces con las prisas y la vorágine de los preparativos uno se olvida de tener esa pequeña charla tranquila con el sacerdote, quien debe estar informado de la música que se va a interpretar durante la ceremonia, según las normas del Arzobispado de Lima, los temas a interpretar en la Iglesia, deben ser litúrgicos en su totalidad.
  3. La liturgia religiosa condiciona la elección de repertorio, ya que en ciertos momentos de la misa es preceptivo cantar una pieza de naturaleza religiosa. Sobre todo, en el Ofertorio (que es el momento del Ave María o el Ave verum Corpus) y entre lecturas (antes del Evangelio) cuando se suele entonar un Aleluya o en tiempos de Cuaresma y Adviento una aclamación como Tu palabra me da vida.
  4. La entrada de la novia es un momento muy emotivo en donde toda la atención de los presentes está centrada en la propia novia, por ello si tenéis ilusión por disfrutar de una canción determinada tal vez sea mejor programarla para un momento de mayor recogimiento, el tema más tradicional es la Marcha Nupcial de Félix Mendelssohn, pero también les recomendamos la obra cumbre de Haendel “Arrival of the queen of Sheba”, o sí se desea algo más suave el “Aría” de Bach
  5. La Comunión es, precisamente, un momento ideal para escuchar música. De hecho, en el repertorio clásico hay muchas piezas especialmente escritas para ese momento, como Panis Angelicus de Franck o Ave Verum Corpus de Mozart. Si lo preferís, también se puede programar una canción tradicional, como Como no creer en Dios, o Pescador de hombres, tema muy recordado por el Papa Polaco San Juan Pablo II. También un espiritual, como Amazing Grace (Previa coordinación y aprobación del Párroco). Cabe recalcar que si contamos con el beneplácito del párroco oficiante también se puede cantar un aria de ópera o una pieza de Il Divo o Andrea Bocelli.
  6. En las bodas a veces se descuida el momento de la entrada del novio en la iglesia. Suele suceder que los invitados permanecen fuera de la iglesia charlando mientras esperan la llegada de la novia, de tal modo que el novio y la madrina tienen que recorrer el camino hasta el altar en una iglesia casi vacía. Si deseáis imprimir más relevancia a este momento podéis programar música para la entrada del novio, según las preferencias de éste lo que te recomendamos es Trumpet voluntary Clarke, el clásico Cannon de Pachelbell o Pompas y circunstancias de Elgar.
  7. A través de la música podemos sorprender gratamente a nuestros seres queridos. Por ejemplo, si tenéis parientes que han hecho un viaje largo para estar con vosotros ese día tal vez os apetezca incluir en el programa (sin que lo sepan) una canción significativa para ellos o una pieza tradicional del lugar de donde han venido. Es posible que les conmueva escuchar esa canción. Canticum Novum, puede entonar temas en varios idiomas.
  8. Al finalizar la misa es habitual que los novios permanezcan un rato en el interior del templo, haciéndose fotos con los invitados. Ése también es un buen momento para escuchar música, a sabiendas de que, si lo deseamos, podemos programar canciones no religiosas, como una pieza tradicional, algo de Andrea Bocelli, una banda sonora…
  9. Sin embargo en una boda civil suele haber menos restricciones para elegir repertorio. Podéis combinar arias de ópera, jazz, bandas sonoras, piezas populares y hasta canciones religiosas, a vuestro antojo. Eso sí, es imprescindible comunicar con la suficiente antelación el repertorio musical elegido a la persona encargada del protocolo, para que ésta pueda organizar de manera certera su horario de ceremonias.
  10. Si no te gusta una canción, no la elijas sólo porque alguien te la haya recomendado o porque es tradición. Medita sobre las opciones que se te presentan. Escucha las posibilidades que te ofrecen los músicos (puedes consultar en YouTube o Spotify para conocer bien las piezas) y elige lo que más te guste de verdad.
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